Consejos y soluciones a los errores más comunes de los apostadores

Todos hemos empezado alguna vez en las apuestas y hemos cometido errores. Nos hemos dejado aconsejar por gente que no sabía lo que decía o que no buscaba nuestro bien, sino el suyo propio.

Aquí te resumimos 5 errores muy frecuentes para que intentes evitarlos. Empezamos.

1 - Jugarte dinero que no puedes permitirte perder

El riesgo de perder dinero aún haciendo todas las cosas bien, existe. Por tanto, siempre que apuestes en cualquier evento deportivo, hazlo con dinero que puedas permitirte el lujo de perder sin que esto desbarajuste tu economía personal o familiar, porque nada es seguro en este mundillo.

2 - Sobreestimar probabilidades de que algún evento suceda

Equipo grande visita a equipo pequeño. Imposible que el grande pierda. Su victoria, a cuota 1,04. Piensas “pfff, es que es dinero seguro, voy a entrarle duro y algo rasco”. Y lo que pasa después te sorprenderá… o no tanto si ya estás acostumbrado.

Aprender a valorar en su justa medida las probabilidades de que un evento suceda es de las cosas más complicadas que hay que aprender cuando uno empieza a apostar a deportes.

3 - Despreciar las cuotas bajas

“Menuda basura de cuota este 1,10, con esto no se gana nada”.

Seguro que alguna frase similar la habréis oído o, directamente, salido de vuestras propias bocas. Mal. Las cuotas pequeñas también son interesantes, siempre que la probabilidad implícita supere la probabilidad real que nosotros estimamos.

Tan buena es una cuota 1,10 (91%) si nosotros calculamos que el evento tiene una probabilidad del 95% como una cuota 2,16 (46%) si estimamos que la probabilidad real es del 50%.

Saber encontrarle el beneficio a las cuotas pequeñas nos ayudará mucho a regular nuestra cuota media y, con ello, la exposición al fracaso, si bien es cierto que jugar a cuotas muy bajas nos hará tener un porcentaje de acierto muy alto para compensar la poca ganancia que se obtiene con la pérdida en caso de fallo: si apostamos a cuota media 2,00, con acertar el 51% nos servirá para tener beneficios mientras que si las cuotas van bajando hasta 1,15, tendremos que rondar el 90% de acierto para no perder dinero.

4 - Manejar bien el stake

Hay muchas formas de apostar: stake plano, variable, ponderado,… ninguna es la correcta ni es la incorrecta. No existen verdades absolutas a este respecto. Salvo una: apuesta de la forma que estés más cómodo.

Si crees que con stakes variables serás capaz de aprovechar más los beneficios y limitar las pérdidas, adelante.

Si, por el contrario, no eres lo suficientemente frío como para darte cuenta de que hay apuestas mejores y otras no tan buenas, el stake plano es lo tuyo.

Si lo que buscas son apuestas que te den siempre el mismo beneficio, el ponderado puede ser una buena opción, si bien casi nadie lo recomienda. Da igual: los demás no se están jugando tu dinero. Haz lo que a ti te resulte más cómodo.

5 - Hacerle caso a la publicidad

Tenemos que tener claro que vivimos en un mundo donde la publicidad, por parte de unos y de otros, es voraz, y en algunos casos no pretende ayudarnos. Enfocar bien el objetivo final sirve para darnos cuenta que en ningún caso debemos hacer apuestas compulsivas (“juega, juega, juega“), ya que las apuestas son una actividad absolutamente recreativa y de ocio, no enfocada únicamente a obtener una ganancia económica y dónde el azar siempre está presente.

Así que, si has caído en alguno de estos errores, tranquilo: nos ha pasado a muchos. Pero darnos cuenta y salir de ellos también es un gran paso, y sólo podemos darlos por nosotros mismos.

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