Apuesta para el partido
El próximo encuentro en el Snapdragon Stadium será el último toque en la preparación para el Mundial de ambas selecciones. Para Colombia, es una oportunidad ideal para afianzar automatismos en un ambiente tranquilo, mientras que Jordania tendrá una excelente ocasión para medirse a un rival de primer nivel antes de su debut en un Mundial. La diferencia de clase aquí es evidente: hace exactamente 12 años, Colombia goleó a Jordania por 3-0.
En comparación con selecciones de todo el mundo, Colombia transmite seguridad y no desentona. Ante las grandes potencias europeas, en cambio, se diluye, no alcanza su ritmo y pierde. En este encuentro, la selección de Néstor Lorenzo jugará claramente llevando la iniciativa. Para abrir el bloque bajo de Jordania harán falta pases interiores precisos entre líneas muy juntas. Los principales directores de juego son James Rodríguez y Jorge Carrascal. En la banda, un futbolista explosivo como Luis Díaz puede desbordar a cualquiera. Además, la selección sudamericana cuenta con un fondo de armario profundo, algo que el debutante mundialista seguro que envidiará.
Toda la plantilla de Jordania vale varias veces menos que Luis Díaz. Todavía puede hacer algo ante selecciones asiáticas bastante limitadas en creatividad, pero cuando la selección de Jamal Sellami sale fuera de su confederación, toda su disciplina se viene abajo. La reciente goleada sufrida ante Suiza dejó al descubierto de forma clara problemas catastróficos en su entramado defensivo. El cuerpo técnico intenta adaptar a los jugadores a una presión muy exigente, pero las velocidades a este nivel superan con mucho el ritmo al que están acostumbrados.
La superioridad evidente de los nominales anfitriones en calidad técnica y los fallos habituales de la selección de Oriente Próximo en defensa conducirán a un gol temprano. La favorita intentará dejarlo todo resuelto antes del descanso con una potente ofensiva inicial. La presión de alta intensidad de Colombia será la clave para que llegue al descanso con una ventaja sólida.