Esta serie ya ha ido de un lado a otro. Los Nacionales de Washington empezaron bien, se llevaron el primer partido (4-1) y parecía que todo iba según su plan. Pero luego llegó un golpe duro: los Filis de Filadelfia remontaron en la novena entrada y remataron con un 14-9. Después de algo así, se ve a los visitantes de otra manera. No necesitan ir por delante en el marcador desde el principio para que la apuesta por su victoria siga viva.
Nacionales de Washington
En casa, los Nacionales de Washington son un rival incómodo, eso está claro. Pero ahora mismo dependen demasiado de los arreones en ataque y de la esperanza de poder aguantar el resultado hasta el final. Ayer no lo hicieron: ganaban 8-6 antes de la novena entrada y simplemente se derrumbaron. El bullpen, con una ERA de 4,93, vuelve a ser el punto débil. Miles Mikolas tampoco transmite tranquilidad: dos victorias, seis derrotas y una ERA de 5,47.
Filis de Filadelfia
En los Filis de Filadelfia tampoco está todo perfecto. Aaron Nola, con una ERA de 5,71, es un riesgo, y sería un error fingir que ese problema no existe. Pero ellos tienen otra cosa: un lineup más profundo, un banquillo más activo y la capacidad de llevarse el encuentro no solo de inicio, sino también a base de insistir hasta el final. En el último partido conectaron 17 hits. Brandon Marsh, Bryson Stott y Edmundo Sosa lo cambiaron todo cuando ya había dos outs. No fue casualidad, es una ofensiva que presiona hasta el último lanzamiento.
Pronóstico Nacionales de Washington vs Filis de Filadelfia
Con este contexto, la balanza se inclina hacia los Filis de Filadelfia. El bullpen de los Nacionales de Washington sigue ofreciendo muy pocas garantías y Mikolas tampoco llega en un momento fiable, mientras que, pese a los riesgos que implica Nola, la ofensiva visitante es claramente más profunda y capaz de remontar partidos en las últimas entradas.
Por todo ello, la opción con más valor es confiar en la victoria de los Filis de Filadelfia, apoyándose en su mayor pegada y en la capacidad mostrada recientemente para castigar los fallos del bullpen rival.
