¿Por qué es muy probable que el partido en el que ambas selecciones se juegan su futuro en la clasificación sea de pocos puntos? La respuesta está en la propia lógica de este tipo de encuentros: cuando el margen de error es mínimo, nadie quiere arriesgar. La selección de Montenegro suma tres victorias y dos derrotas; un triunfo en Podgorica la clasifica directamente para la siguiente ronda. La selección de Rumania, tras tres derrotas iniciales, ha enlazado dos triunfos seguidos, pero solo seguirá viva si vuelve a ganar. Con tanto en juego, el ritmo debería ser bajo.
Montenegro
Zvezdan Mitrović construye el juego desde la defensa, y no es un capricho táctico, sino una necesidad. La plantilla está muy mermada: no están Nikola Vucevic, Ivanović, Simonović ni Dino Radončić, además de media docena más de jugadores de rotación. Con este grupo es prácticamente imposible correr. La victoria a domicilio sobre la selección de Portugal (72-68) mostró la fórmula de trabajo: solo cinco triples en todo el encuentro, 72 puntos anotados, y fue suficiente porque el rival se quedó aún más corto. Igor Drobnjak aportó 18 puntos, Yogi Ferrell sumó 14 y el resto lo hizo la defensa. En casa el plan no va a cambiar: ritmo espeso, lucha por cada rebote y el mínimo de puntos fáciles concedidos al rival.
Rumania
El combinado rumano ha demostrado una gran capacidad de adaptación y se ha convertido en la gran sorpresa del grupo. Al conjunto portugués lo superó a base de correr (101-96), mientras que a la selección de Grecia la derrotó en su propio baloncesto lento (73-66), permitiéndole lanzar solo cuatro tiros libres. El líder es evidente: Fatts Russell firmó 29 puntos en un partido y 20 en otro. El problema es que, más allá del base y Tohatan, no hay más focos de anotación realmente fiables en la plantilla. Una defensa bien organizada, que tiene claro a quién debe frenar, convierte esa dependencia en una debilidad. En casa, frente al conjunto montenegrino, la escuadra rumana llegó a 75 puntos; fuera será mucho más difícil repetir esa cifra.
Pronóstico Montenegro vs Rumania
El conjunto montenegrino llevará el duelo a un juego posicional, en el que cada posesión se trabaja al máximo, y el combinado rumano se verá obligado a aceptar esas condiciones. El base sumará sus puntos, pero la anotación de una sola estrella no dispara el total cuando sus compañeros producen con dificultad. Los últimos partidos de ambas selecciones también apuntan hacia abajo: 140 puntos en el choque de los montenegrinos ante Portugal y 139 en el de la escuadra rumana frente a Grecia. Dos ritmos lentos y dos defensas en buen momento son la receta perfecta para otro encuentro de pocos puntos.

