Jakub Mensik sigue sin encontrar su mejor nivel y hace poco cayó en la primera ronda de Roma, mientras que Jan-Lennard Struff intenta relanzar su carrera en medio de una larga crisis de resultados. El alemán suele ser peligroso en los torneos que disputa en casa, pero precisamente en el ATP 500 de Hamburgo sus estadísticas en los últimos años son claramente flojas.
Jakub Mensik
Mensik está firmando un tramo de temporada irregular. En pistas rápidas el checo todavía es capaz de ofrecer un nivel muy alto. En Madrid superó con autoridad a Damm y a Karen Khachanov, y después plantó cara a Alexander Zverev, al que le arrebató un set. Pero en cuanto baja la velocidad de la pista empiezan a aparecer los problemas en el juego de Jakub Mensik. En Roma perdió ante Alexei Popyrin, aunque el australiano nunca ha sido considerado un gran especialista en tierra batida. La principal dificultad de Mensik ahora mismo es la falta de estabilidad en los peloteos largos y el alto número de errores de revés, sobre todo bajo presión.
Jan-Lennard Struff
Struff ofrece todavía menos garantías. Él sigue siendo capaz de firmar partidos muy agresivos, en los que literalmente desborda al rival con el primer servicio y el golpe de derecha. Así llegaron las victorias contra Alexandre Muller y Francisco Comesana. Sin embargo, esos buenos encuentros se alternan con auténticos naufragios: derrotas ante Alex Michelsen y Nicolas Alvarez Varona por una diferencia de al menos siete juegos. El jugador depende en exceso del acierto con el primer saque: en cuanto baja el porcentaje, su tenis se viene abajo. Especialmente preocupante es su estadística frente a jugadores del top-50, con siete derrotas consecutivas.
Pronóstico Jakub Mensik vs Jan-Lennard Struff
A pesar de jugar en casa, Struff rinde aquí de forma muy discreta. En las últimas 10 ediciones del torneo él solo ha ganado dos partidos, pese a contar de forma habitual con el apoyo de la grada y unas condiciones que le deberían favorecer. Mensik, en cambio, pese a todas sus irregularidades, sigue pareciendo un jugador más completo a lo largo de un partido. Él se mueve mejor, se siente más cómodo en defensa y es capaz de sostener intercambios largos, algo inevitable en la lenta tierra batida de Hamburgo.