Proponemos una apuesta en la que no hace falta acertar el ganador. Solo necesitamos una cosa: que el primer set sea igualado y llegue, como mínimo, hasta un 6-4. En el Torneo de Båstad se dan casi todas las condiciones para ello. Grigor Dimitrov llegó a Suecia directamente después del Campeonato de Wimbledon, donde disputó dos agotadores partidos a cinco sets seguidos, y Dalibor Svrčina es un jugador que en tierra batida acostumbra a alargar casi todos los juegos. Nunca se han enfrentado entre sí, y eso también es un argumento: cuando los rivales no se conocen, el primer set suele servir de tanteo.
Dalibor Svrčina
El tenista checo llega a este partido como ‘underdog’, con una cuota en torno a 2.70, pero la tierra batida es su mejor superficie. No gana los partidos gracias al saque, sino que resta profundo, aguanta en los peloteos largos y hace el juego muy exigente físicamente. El plan es claro: obligar a Grigor Dimitrov a jugar muchos golpes, cargar su revés y no regalar pelotas cortas que el búlgaro castiga con el slice y las subidas a la red. Romper rápido el saque del checo en tierra es complicado: incluso en los juegos que pierde suele llegar al deuce. Eso es exactamente lo que necesitamos para nuestro total.
Grigor Dimitrov
La calidad está de su lado: Grigor Dimitrov, ex número 3 del mundo, suma nueve títulos de la Asociación de Tenistas Profesionales y dispone de un repertorio muy completo —saque, slice, cambios de ritmo y buen juego en la red—. Pero el contexto genera dudas. En el Campeonato de Wimbledon primero derrotó a Matteo Berrettini en cinco sets, luego cayó en cinco ante Arthur Fery y ahora, sin descanso, ha pasado de la hierba a la tierra batida. Ese cambio casi siempre le resta precisión al resto en los primeros partidos: la bola viaja más lenta, bota más alto y hay que reajustar el ‘timing’. El búlgaro mantiene su saque con solidez incluso cansado, pero romper pronto el servicio rival en el primer set le costará más. Tres de sus últimos cuatro primeros sets han superado los 10 juegos.
Pronóstico Dalibor Svrčina vs Grigor Dimitrov
Con todo lo anterior, el guion apunta a un arranque largo y disputado. El checo es un especialista en alargar los juegos en tierra batida, mientras que el búlgaro llega cargado de minutos tras Wimbledon y todavía adaptándose a la superficie, y sus primeros sets recientes se han ido a marcadores muy altos. En estas condiciones, lo lógico es que el primer parcial alcance al menos un 6-4, por lo que la apuesta a más de 9,5 juegos en el 1.er set tiene valor.
