Apuesta para el partido
El Lincoln Red Imps llega al partido de vuelta con una cómoda ventaja de +2 goles, pero ni mucho menos está garantizado que el equipo vaya a pasar de ronda: le espera un encuentro fuera de casa.
El Lincoln estuvo bien en su estadio, pero fuera de casa pierde fuerza de forma notable, aproximadamente un 50 %. Al equipo le cuesta especialmente jugar a domicilio en media montaña, donde se encuentra el estadio del conjunto andorrano. En la pasada temporada europea, que se alargó hasta el invierno, el equipo dirigido por Juanjo Bezares perdió fuera cinco de sus siete partidos en las tres competiciones europeas, con un balance global en esas derrotas de 4-22. Aun así, eso no le impidió quedarse a las puertas de acceder a la ronda de play-off de la Conference League.
Por eso, para los locales del próximo encuentro será importante privar al rival de opciones de contraataque: en eso, probablemente, se centrará el Lincoln. Con el 3-1, esa táctica parece especialmente cómoda y lógica.
El Lincoln aprovechó prácticamente todos los errores que cometió el Inter Escaldes: transformó un penalti, sacó partido de una pérdida de balón en campo contrario y de un desajuste dentro del área. Al mismo tiempo, el número de disparos fue más o menos parejo, 17 a 16, mientras que la posesión quedó casi por completo en manos de los gibraltareños: 61 % frente al 39 % de los locales.
Todo podría haber salido aún mejor de no ser por el gol en propia puerta de Christian Rutjens. Es poco probable que el equipo tenga tanta fortuna fuera de casa.
En la pasada Conference League, el Lincoln perdió fuera de casa, entre otros, contra el Hamrun Spartans (1-3). El equipo maltés no es ningún grande, así que ni siquiera ante los andorranos el campeón de Gibraltar está a salvo de la derrota. Además, una victoria mínima de los locales puede considerarse perfectamente un resultado que le sirve al Lincoln.
Teniendo en cuenta el claro sesgo del Red Imps hacia los partidos en casa, esta apuesta parece bastante segura.