Por primera vez en 30 años, el Juego de Estrellas de las Grandes Ligas de Béisbol se disputa en Filadelfia, y el 15 de julio el encargado de abrir el partido será el héroe local, el pitcher de los Filis de Filadelfia, Cristopher Sánchez. La lógica del encuentro es sencilla: los mejores lanzadores de ambas ligas se van relevando y trabajan uno o dos innings cada uno, así que es muy difícil ver muchas carreras.
Liga Nacional
La Liga Nacional cuenta con su gran baza en su abridor estrella. En la primera mitad de la temporada ha permitido 2,62 carreras por cada nueve entradas y suma 144 strikeouts, números de auténtica élite. El núcleo de este combinado lo forman jugadores de la escuadra local, los Esquivadores de Los Ángeles y los Bravos de Atlanta, y las gradas estarán totalmente de su lado. Además, ellos se han llevado dos de los tres últimos Juegos de Estrellas, incluido el del año pasado.
Liga Americana
Dylan Cease, de los Azulejos de Toronto, también llega a gran nivel: sus 148 strikeouts son la mejor marca de la Liga Americana y permite 2,56 carreras por cada nueve entradas. El problema es el control: el lanzador concede alrededor de cuatro boletos por cada nueve entradas, su peor registro en cinco años. Es una oportunidad para la Liga Nacional, pero no un motivo suficiente para esperar un marcador muy abultado.
Pronóstico Liga Nacional vs Liga Americana
El valor está en la línea. Las casas de apuestas han fijado el total principal del partido en torno a 7,5 carreras, lo que indica que ellas mismas esperan un total de siete u ocho. El total de menos de 9,5 carreras ofrece un colchón de dos carreras sobre esas previsiones: en los últimos cinco Juegos de Estrellas solo se ha ido por encima una vez; en los otros se anotaron siete, cinco, cinco y ocho carreras. La victoria de la Liga Nacional, con el lanzador estrella en el montículo y el apoyo de su público, es la segunda parte de la combinada. Juntos, estos dos mercados tienen más valor del que les otorgan las casas de apuestas.
