¿Por qué los Dodgers de Los Ángeles, uno de los mejores ataques de la liga, parecen de repente vulnerables precisamente en este cruce? Los Rays de Tampa Bay llegan a Los Ángeles con la tercera mejor ERA de sus abridores en todo el béisbol y aun así cedieron en el primer partido de la serie (4-3). El equipo local remontó tarde. Su superioridad en casa se aprecia tanto en el line up como en la profundidad del banquillo.
Dodgers de Los Ángeles
Los Dodgers de Los Ángeles van 45-27, con siete partidos de ventaja sobre los Padres de San Diego. El ataque marca la diferencia: nueve jugadores con al menos tres cuadrangulares, y figuras como Shohei Ohtani, Freddie Freeman, Max Muncy y Mookie Betts aportan poder real. Esa pegada castiga a los Rays de Tampa Bay, que solo suman 57 jonrones, el registro más bajo de la liga.
En el montículo abre Justin Wrobleski, que firma 3,07 de ERA y 1,11 de WHIP. Tuvo molestias en el isquiotibial el 11 de junio, pero llega preparado para tomar la bola. Además, los californianos saben cerrar los partidos y el bullpen vulnerable de su rival les abre una ventana en las últimas entradas.
Rays de Tampa Bay
Los Rays de Tampa Bay están 41-27, pero su forma se ha caído: 7-12 en sus últimos 19 partidos. En el montículo estará Drew Rasmussen, y sus números son muy buenos: 2,71 de ERA y 0,88 de WHIP, el tercer mejor registro de la liga; es el gran argumento a su favor.
Sin embargo, detrás de él aparece un vacío: un bullpen con 4,68 de ERA, solo el 22.º de la MLB. La ofensiva, muy de contacto y sin demasiada fuerza, consigue corredores de uno en uno. Si los locales logran sacar a Rasmussen del juego tras seis o siete entradas, el tramo final se inclina claramente hacia los californianos.
Pronóstico Dodgers de Los Ángeles vs Rays de Tampa Bay
Con este escenario —los Dodgers de Los Ángeles dominando en récord y producción de poder, frente a unos Rays de Tampa Bay que dependen en exceso de Rasmussen y de un bullpen irregular— la balanza se inclina hacia los locales. Su line up profundo, la capacidad para golpear largo y la ventaja en las últimas entradas deberían traducirse en una nueva victoria en casa para el equipo californiano.
