Del Barcelona se esperaba, como mínimo, que llegara a esta ronda, mientras que La Laguna Tenerife ha protagonizado la gran sorpresa de los playoff, privando a la afición azulgrana del tan esperado Clásico. En la liga regular los dos equipos se repartieron las victorias y ofrecieron una sensación de igualdad. ¿Quién tomará la delantera en esta semifinal de la Liga Endesa?
Barcelona
El Barcelona sufrió para eliminar al UCAM Murcia en cuartos de final (2-1); las dos victorias llegaron a domicilio y en casa cayó de forma sorprendente (87-90). Durante la temporada, sin embargo, el factor cancha le funcionó mejor: 12 triunfos en 17 partidos en el Palau Blaugrana en la fase regular. Hay esperanza de que ahora el conjunto catalán consiga por fin imponer su ventaja de campo.
La Laguna Tenerife
La Laguna Tenerife se ha mostrado un rival muy duro. Tras su fracaso en la Champions League, el equipo no se vino abajo y afrontó la serie contra el Real Madrid con una mentalidad muy competitiva. El resultado fue una victoria por 2-1 ante el principal candidato al título y, en el partido decisivo, el conjunto canario no dio opción al rival, ganando por una diferencia de dobles dígitos (107-85). Los visitantes ya han ganado dos veces a domicilio en la capital de España y su única derrota en los enfrentamientos directos se quedó en cinco puntos.
Pronóstico Barcelona vs La Laguna Tenerife
El favoritismo del Barcelona es evidente por plantilla y factor cancha, pero La Laguna Tenerife llega en un gran momento, compitiendo muy bien lejos de casa y habiendo demostrado que puede superar series ante rivales del máximo nivel como el Real Madrid. Además, el cuadro azulgrana ha dejado dudas en estos playoff, especialmente en el Palau, donde ya tropezó ante el UCAM Murcia y no ha sido capaz de ganar con demasiada holgura.
Con una línea de +8,5 puntos, el valor del pronóstico está del lado de La Laguna Tenerife: su solidez defensiva y su capacidad para mantenerse en partido incluso a domicilio invitan a pensar que podrá competir hasta el final y evitar una derrota amplia, incluso contando la prórroga.

