Un excelente Moneyball en el fútbol español

El fútbol español atraviesa un buen momento de forma. En líneas generales, tanto a nivel doméstico como continental, como a nivel histórico reciente como actual. España, La Liga, reúne a algunos de los mejores jugadores del planeta, pero no todo son estrellas, vajillas de primera clase relucientes, ni siquiera todo son coches de alta gama sólo al alcance de muy pocos usuarios. También existen vehículos al alcance de un público mayor, de grandes garantías y que prestan unos servicios excelentes viendo su calidad-precio. Sí, hablamos de futbolistas (y no de coches) situados en una medianía que no se codea con la excelencia, pero que no por ello ofrece menús de comida basura ni hogares en barrios apartados.


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Esta temporada en La Liga se está pudiendo degustar a jugadores que no son conocidos a nivel mundial, pero que no por ello están exentos de calidad, de determinación y de un estado de forma espectacular que les convierte en grandes focos deportivos del actual curso deportivo en España. Y algo curioso: la gran mayoría de ellos no son internacionales con la selección. O al menos no son habituales.

Evidentemente, en este selecto grupo de medianías aparentemente sobresalientes aparecen pronto nombres como Sergio Canales, Dani Parejo, Jorge Molina, Morales, Borja Iglesias, Raúl de Tomás, Jaime Mata, Iker Muniain, Oyarzabal o Pablo Sarabia, por nombrar algunos ejemplos. Existen muchos, por suerte para el aficionado local. Y esto debería ser un problema positivo para el seleccionador nacional español, Luis Enrique, ya que España sigue tramitando una regeneración y transición casi constante en sus listas y nombres no van a faltar sobre la mesa del entrenador.

Una temporada en la que el producto nacional está apareciendo, está abarcando grandes focos deportivos, más allá de los Messi, Griezmann, Benzema y compañía. Por suerte, están apareciendo actores secundarios que podrían optar perfectamente al premio de mejor actor secundario sin ningún problema por su fantástico rendimiento goleador, de liderazgo o determinación. Una campaña deportiva de notable protagonismo local, de reencuentros con versiones competitivas de jugadores con talento conocido por todos que, sin embargo, parecían haber aparcado sus mejores registros meses atrás. Esta vez (por suerte) no está siendo así, y están permitiendo encontrar a jóvenes jugadores que han madurado (algunos como Jorge Molina actúan con cierto carácter vinícola y mejoran con los años, como el vino), que están en uno de sus mejores momentos de forma y que están marcando la diferencia de forma sensacional.


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La Liga tiene un mercado nacional lleno de nombres excelentes que están rindiendo a un nivel superlativo y que, muy seguramente, hará que llegue más de una oferta en meses futuros a las oficinas de sus actuales clubes. Un producto propio que acabará siendo exportado en mayor o menor medida. Un producto interior que pronto explotará más allá de las fronteras, atrayendo clientes extranjeros que podrían caer rendidos ante el nivel de jugadores de menor reconocimiento mediático (que no faltos de calidad) que permitiría a más de uno crear una miniproducción de cine al más puro estilo Moneyball (película que narra la historia de jugadores poco conocidos pero de rendimiento excelente).

Futbolistas que viven su madurez futbolística, que llevan mejor que nunca eso de ser experimentados, e incluso alguna que otra perla que ha encontrado fuera de su hábitat de origen un hueco y un lugar donde maravillar. España, La Liga y el fútbol español cuenta actualmente con grandes estrellas que ya son conocidas por todos cuando se enfundan los colores de la Selección Española. Pero fuera de ahí, un escalón por debajo, existe una (majestuosa) clase obrera que no desentonaría en los más prestigiosos teatros reales del mundo. El territorio nacional español está de suerte y cada semana puede disfrutar de una medianía futbolística digna del caviar más caro del planeta.

Por suerte para los suyos, por desgracia para los desconocidos, existen pequeñas grandes estrellas que actúan de jugadores franquicia en sus respectivos equipos para firmar unas respectivas brillantes temporadas. 


Artículo realizado por Esteban Gómez (@mirondo9)