Klopp, Pochettino y el diamante más brillante

En mitad de un vibrante y latente Brexit por la salida del Reino Unido de la Unión Europea, llega el éxito inglés en Europa. Por un lado, la Champions, con Tottenham y Liverpool en el Wanda Metropolitano. Por otro lado, Arsenal y Chelsea luchando por la Europa League en Bakú. Dos finales continentales con claro acento inglés. Los 4 mejores equipos del viejo continente esta temporada son ingleses, erigiendo a la Premier League a lo más alto del fútbol europeo.

Este año viviremos una Final de Champions League diferente, especial. El Wanda Metropolitano acogerá en sus instalaciones a dos de los equipos más en forma del fútbol inglés y de Europa. Dos equipos de ritmo alto, de competitividad enorme, de gran foco mediático, que llegarán a la capital madrileña desde las islas británicas con el único deseo de coronarse campeones de Europa. Sólo uno de ellos tendrá un laureado invitado de vuelta en el aeropuerto.

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Liverpool y Tottenham han sido dos de las más positivas noticias de la Champions esta temporada y firmarán una última cita continental que ya ha enamorado a conocidos y extraños a lo largo y ancho del panorama europeo por ver, por fin, un encuentro de este enorme calibre mundial sin los equipos de siempre, sin esas grandes potencias económicas que muchas veces inundan todo a nivel mediático. Gane quien gane, será diferente. Evidentemente, el Liverpool tiene un más extenso historial en el torneo, pero las capacidades productivas de este Tottenham se han convertido en su principal y más destacada arma a favor.

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Dos plantillas muy interesantes, con algunas de las caras más reconocidos del fútbol inglés, europeo y mundial frente a frente. Y uno de los puntos más interesantes: los entrenadores. Habrá estrellas sobre el césped, pero en la banda, dirigiendo a sus respectivas orquestas, estarán dos de los considerados mejores técnicos del planeta.

Jurgen Klopp y Mauricio Pochettino. Sus nombres, ya de por sí, generan un interés real. Dos enormes profesionales capaces de enamorar a sus aficiones. Uno, por insistencia. El otro, por la capacidad de generar resultados partiendo de orígenes menos fáciles. Dos equipos de trayectorias brillantes (que no exitosas) los últimos años. Tanto Klopp como Pochettino tienen un enorme y preocupante a su vez punto en común: se les resisten los títulos. Recorriendo caminos similares los últimos años, generando millones de sonrisas a sus aficiones, dejando vibrantes momentos de fútbol, pero con desenlace idéntico: cayendo en la orilla.

Les faltan los títulos. La guinda. El éxito real. El triunfo en forma de título, torneo o copa que les confirme realmente su trabajo. Todo el mundo sabe que son excelentes entrenadores, que son maestros de la táctica, que son líderes absolutos de sus respectivos proyectos. Pero, en ambos casos, se trata de entrenadores que han remado de maravilla hasta la orilla. Una orilla cruel con sus intereses y objetivos. Una orilla que les ha privado a ambos de levantar un título que confirme de forma oficial su enorme trabajo en Inglaterra.

Es por ello que la espera para ambos ha sido larga, muy extensa, que ha generado más de una duda durante estos años porque los títulos no han llegado, pero viendo el contexto de lo que sucederá en el Wanda Metropolitano hará que esta dinámica de éxitos silenciados acabe para uno de ellos. Ese es el lado negativo, que uno de ellos volverá a caer en la orilla, volverá a tener que conformarse con mieles menos dulces, artificiales, mientras que el otro habrá encontrado un sentido a tan larga espera.


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Dos entrenadores a los que se les resiste el triunfo, pero que tienen ante sí conseguir el mayor de los éxitos, el más deseado de los trofeos. Un éxito que el destino ya conoce, pero que de momento mantiene en silencio. Jurgen Klopp o Mauricio Pochettino serán campeones de Europa esta temporada, consiguiendo el mayor de los tesoros, cerrando un círculo que les habrá dolido en más de una ocasión. El premio más grande, el más deseado. La meta lograda del trabajador que lleva años picando, que lleva años dejando escapar piedras bonitas en la mina, pero que podrá conseguir un diamante de valor estratosférico. Uno de ellos habrá perdido trofeos durante el trayecto, pero ganará la Champions League. El otro, en cambio, seguirá en una injusta dinámica que le mantendrá como ese entrenador brillante al que se le resiste la recompensa final.

Klopp-Pochettino. Un duelo en la banda del Wanda Metropolitano que generará uno de los grandes y más preciosos duelos futbolísticos en la Final de la Champions League 2018/19.