Qué es el valor en las apuestas

Muchas veces oímos hablar sobre “el valor” de una apuesta, o incluso se nos llena la boca diciendo que determinada apuesta tenía “mucho valor”, pese a que no haya salido. Pero, ¿qué es? ¿Existe realmente o es sólo una excusa? ¡Veámoslo!

El valor es la forma castellana de expresar el anglicismo +EV o EV+ que, traducido, significa “valor esperado positivo”. Resumiéndolo mucho, se refiere a que una apuesta se paga más de lo que debería. Pero vamos a  bajarnos a los números puros y duros para verlo más claramente y, dado que con un encuentro real donde las probabilidades no son demostrables es más complicado de explicar, probémoslo con matemáticas básicas.

Tenemos una bolsa opaca en la que introducimos 4 canicas exactamente iguales, 2 rojas y 2 azules. Nos pagan a 2,10€ por cada euro que apostemos si sacamos una canica roja. ¿Lo harías?

¡Calculemos las probabilidades!

Es evidente que 2/4 es un 50% redondo. Cada vez que metemos la mano tenemos un 50% de opciones de sacar una canica roja, si posteriormente devolvemos la canica a la bolsa. Siempre que haya 4 canicas, 2 rojas y 2 azules, sacando una al azar hay un 50% de opciones de que sea roja. No hay más vueltas.

Así que tenemos un evento que siempre ofrece un 50% de opciones de salir. ¿A qué cuota deberían pagárnoslo?

La fórmula ideal, si desechamos el porcentaje que se lleve la casa de apuestas, es como sigue:

1/probabilidad (expresada como 0.XX) = cuota

Así pues, en el ejemplo que hemos planteado:

1/0,5 = 2

Una cuota 2 equivaldría exactamente a la probabilidad real de sacar una canica roja. Sin embargo, hemos comentado que nos ofrecían esa apuesta a cuota 2,10. Es decir, habría un margen a nuestro favor de 0,10€. Esos 10 céntimos son el famoso valor o +EV. Es una cantidad que se ofrece por encima del cálculo de probabilidades. Cualquier cosa superior a cuota 2 tendría +EV, una cuota 2 justa no tendría valor ninguno y por debajo del par sería –EV.

Pero compliquémoslo un poco más

Ahora, tenemos 1 canica roja y 3 azules. Las opciones de sacar una canica roja en las mismas condiciones que antes, bajan al 25%. ¿Si te ofrecen la cuota a 4,10€ aceptarías?

Calculándolo de la misma forma que antes: 1/0.25=4, así que mantenemos esos 10 céntimos de margen. La diferencia está en que ahora no existe la misma posibilidad de sacar una roja o una azul, sino que saldría la azul el triple de veces que la roja. En una serie corta, no sería difícil salir con pérdidas, pero si realizamos la extracción 10.000 veces, tendremos beneficios asegurados.

¿Por qué? Porque el cálculo de probabilidades es exacto, sabemos que la apuesta se está ofreciendo a mayor cuota de la que sus probabilidades de forma implícita representan, y a través de una amplia muestra eliminamos las “malas rachas”.

Pero compliquémoslo todavía más

¿Cuál es la probabilidad de que Messi meta un gol? ¿Y de que el Leganés descienda? ¿Y de que se superen los 189,5 puntos en un partido de la NBA? La cosa se complica, ¿no? Ya no hay probabilidades exactas tan evidentes como con los sucesos claramente descritos.

Es aquí donde reside la capacidad de un buen pronosticador: saber calcular más fielmente que los demás las opciones de que un suceso tenga lugar. Calculando mejor las probabilidades, se compara mejor con las cuotas ofrecidas, se encuentra mejor el +EV y, en muestras grandes, se consigue beneficio sí o sí.

Es importante remarcar dos hechos que deben quedar claros:

  1. A la hora de calcular la probabilidad que la casa de apuestas ofrece a través de su cuota, personalmente, no elimino el porcentaje de la bookie. Me parece un error. Si la casa te ofrece una cuota 2,10, la probabilidad que tienes que vencer es del 47,62%. Poco te importa que la casa se quede un 3, un 5 o un 12%. La cuota que te dan para jugar es el 2,10 y es en ella donde debes encontrar valor.
  2. +EV no significa bajo ningún concepto “es más fácil que salga”. No. Mucho cuidado con eso. Significa que cuando esa apuesta se pague, pagará más de lo que “merece”. Una apuesta con mucho valor puede ser la victoria de un caballo a cuota 15 cuando realmente debería estar a cuota 8, pero eso no significa que vaya a ganar. Así pues, habrá muchas apuestas perdedoras que tendrán un tremendo valor, pero no por haber salido “rojo” significará que fueran peores.

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