Apuesta para el partido
Víktor Goncharenko ha enseñado a la selección de Bielorrusia a jugar a la contra y a salir en transiciones fulgurantes. El 4-3-3, en la práctica, se parece a un 4-5-1 con un bloque bajo en campo propio, desde el que el equipo bielorruso progresa gracias a pases largos precisos o a doblajes por las bandas. Conviene prestar especial atención al delantero centro Morozov. Vladislav firmó una temporada magnífica en Dinamarca, donde marcó 10 goles en 21 jornadas. Ahora mismo es la principal referencia ofensiva del equipo.
La selección de Siria solo ha disputado un partido en 2026, y además ante una débil Afganistán (5-1), así que no conviene sobrevalorar demasiado su ataque. El año pasado, en los encuentros contra Catar y Palestina, rivales lejos de estar entre los más fuertes, solo consiguió marcar un gol. El equipo también apuesta por la defensa. La única diferencia: el principal énfasis no está en las bandas, sino en un bloque fuerte en el centro del campo que frena los ataques del rival.
Ni la selección de Bielorrusia ni la selección de Siria disfrutan llevando la iniciativa, por lo que no cabe esperar un fútbol brillante en este encuentro. Ambas selecciones llevan tiempo sin ritmo competitivo y han perdido automatismos. En esta situación, la mejor opción para apostar será el total de goles inferior.