El Almería ha perdido sus opciones de ascenso directo, pero todavía no se ha garantizado el mejor puesto de salida en el playoff, así que el conjunto no debería relajarse en absoluto.
Por tanto, los locales saldrán con su once de gala y jugarán con su estilo habitual. La apuesta pasará por la letal conexión entre Embarba y Arribas. Entre los dos han firmado nada menos que 39 goles, lo que ha dado al equipo la posibilidad de pelear por el ascenso. El cuerpo técnico de Rubi ha construido un ataque magnífico, en el que los jugadores intercambian posiciones constantemente y llegan desde segunda línea. Defender contra algo así es prácticamente imposible.
Si hablamos del estado del Real Valladolid, ya se ha asegurado la permanencia, por lo que afronta el partido como una formalidad. La mejor prueba de ello es el comportamiento de sus jugadores en el último encuentro. Tres recibieron la cuarta amarilla, y Sanseviero incluso fue expulsado 12 minutos después de entrar al campo. El equipo está desmotivado, así que no cabe hablar de ninguna batalla. Apostamos por una victoria clara de los locales.