Apuesta para el partido
Jannik Sinner completó una primera mitad de año muy sólida, reuniendo cinco grandes trofeos. Sin embargo, tras su inesperada eliminación temprana en Roland Garros, Jannik llegó a Londres prácticamente sin rodaje oficial sobre hierba. Eso estuvo a punto de convertirse en una catástrofe en la primera ronda de Wimbledon ante Miomir Kecmanović. Sinner tuvo que disputar los cinco sets en pista (4-6, 6-3, 6-7, 6-2, 6-3). Jannik sacó de forma espectacular, con 31 saques directos y cediendo solo un juego con su servicio, pero su rendimiento al resto (34% de puntos ganados) y los 52 errores no forzados en intercambios largos son una catástrofe.
El portugués de 29 años está completando una temporada regular, aunque modesta en números (18-20). Al mismo tiempo, Borges se ha convertido en un tenista de torneos extremadamente peligroso, alcanzando de forma estable las terceras rondas del Open de Australia y Roland Garros como no favorito. Nuno preparó Wimbledon a fondo: en junio alcanzó un gran ritmo sobre hierba, llegando a semifinales del torneo de Mallorca. En la primera ronda en Londres, el portugués resolvió con autoridad y sin complicaciones innecesarias ante Tristan Boyer (6-3, 7-5, 7-5), mostrando una buena relación entre golpes ganadores y errores no forzados (33 a 22) y perdiendo solo una vez su propio servicio en todo el partido.
Sinner, sin duda, supera a Borges en potencia de golpeo, velocidad de desplazamiento y nivel general, lo que lo convierte en favorito del partido. Pero el estado actual de Jannik sobre hierba está lejos de ser ideal: el italiano todavía se está adaptando a la resbaladiza superficie de Wimbledon y pierde la concentración por momentos. Borges, en cambio, está perfectamente asentado en la hierba, mantiene muy bien la profundidad desde el fondo de la pista y cuenta con una derecha estable y pesada. El portugués tiene capacidad para plantear batalla en la larga distancia de un partido a cinco sets, y el líder del ranking no protagonizará aquí una paliza amplia.