Apuesta del partido
Wimbledon es el torneo que más se le complica a Alejandro Davidovich Fokina: nunca ha pasado de la tercera ronda. Desde niño está acostumbrado a jugar sobre tierra batida. Incluso Márton Fucsovics, situado más abajo en el ranking (n.º 76), ya cuenta con unos cuartos de final. Eso sí, el húngaro es siete años mayor. Se enfrentarán clase y experiencia.
De momento, el 22.º cabeza de serie, Alejandro, ha empleado menos tiempo ante sus dos rivales en este Wimbledon (3 horas y 36 minutos) que contra Fucsovics hace casi cuatro años. Ninguno de ellos, Juan Manuel Cerúndolo ni Fábián Marozsán, le ganó al español ni un solo set. La primera raqueta de Hungría, además, solo ganó seis juegos en todo el partido, de forma inesperada. En ese encuentro, Davidovich Fokina mostró una gran fiabilidad con su primer servicio (83% de puntos ganados) y no dejó dudas en la red (11/12).
Si Marozsán hubiera ganado a Davidovich Fokina, habríamos visto un derbi húngaro, pero no pudo ser. Márton hizo su trabajo, aunque llega a la tercera ronda bastante desgastado: el miércoles tuvo que superar la férrea resistencia a quedar eliminado del 16.º cabeza de serie, Learner Tien. En cuatro sets se jugaron dos tie-breaks, que se repartieron. El partido se alargó hasta las 3 horas y 43 minutos porque los tenistas tuvieron que defender 37 bolas de break con sus saques. Márton Fucsovics no fue mucho mejor que el estadounidense: simplemente estuvo más preciso en los momentos más importantes.
Ese duelo tan agotador se notará claramente en las fuerzas de Márton Fucsovics ya hacia el tercer set. Todavía puede enganchar uno de los dos primeros, pero después Alejandro Davidovich Fokina tendrá de su lado tanto la capacidad para mantener su propio saque como la juventud. En este sentido, salgan los sets que salgan, merece la pena tomar el hándicap de juegos del favorito, porque en el tramo final estará más fresco y se comerá al húngaro.