Pronóstico para la jornada 74 de La Quiniela.
El Molde atraviesa una crisis evidente. Ya había mostrado síntomas antes del parón estival, pero tras la reanudación la situación se ha vuelto aún más preocupante. El equipo todavía aspira a terminar entre los cuatro primeros, aunque sus propios resultados juegan en su contra. Haber sumado solo un punto en los dos partidos disputados en julio es un balance muy pobre. Enfrente estará un KFUM que tampoco atraviesa un buen momento: no gana desde finales de mayo y está compitiendo al nivel de los equipos de la zona baja. El Molde tiene una gran oportunidad para reaccionar y no debería desaprovecharla.
