Ecuador lleva mucho tiempo sin perder y casi siempre consigue llevar el partido al ritmo que más le conviene. Arabia Saudí llega después de tres derrotas consecutivas y por ahora se parece más a un equipo que intenta tapar agujeros sobre la marcha. Ambas selecciones se preparan para la Copa Mundial de la FIFA, pero las sensaciones son distintas: unos ponen a prueba la solidez de su modelo, otros simplemente intentan ensamblarse como bloque.
Ecuador
Ecuador no se caracteriza por un fútbol vistoso, sino por el orden. Dieciséis partidos seguidos sin perder no son una racha casual. Ocho de sus últimos diez encuentros terminaron en empate, pero no fueron partidos planos y sin intensidad. A domicilio contuvieron a Países Bajos (1-1) y antes habían repetido el mismo resultado frente a Marruecos. El nivel de los rivales habla por sí solo y, aun así, el combinado no les permitió imponerse en el ritmo.
La selección ocupa el vigesimotercer puesto en el ranking FIFA y en la clasificación sudamericana terminó por delante de Colombia y solo a nueve puntos de Argentina. No tendría mucho sentido esperar aquí muchos goles, aunque Enner Valencia, con seis tantos en la fase de clasificación, conoce bien su zona. Es un equipo pensado primero para defender y solo después para preocuparse por la eficacia y la estética.
Arabia Saudí
El contexto de Arabia Saudí es muy distinto. Acumula tres derrotas consecutivas: en casa encajó un 0-4 ante Egipto y después cayó 1-2 frente a Serbia. La defensa no aguanta y el ataque tampoco logra compensar. Sus máximos goleadores en la fase de clasificación marcaron solo dos tantos cada uno, y eso lo explica casi todo.
El seleccionado asiático se metió en la fase final por un margen mínimo, superando a Irak únicamente por mejor diferencia en los criterios de desempate. Ante Ecuador tiene muy pocos argumentos: básicamente le queda esperar un error ajeno e intentar aprovecharlo al máximo.
Pronóstico Ecuador vs Arabia Saudí
Aquí el guion parece bastante claro. Ecuador debería adueñarse del balón, presionar sin precipitación e ir metiendo poco a poco a su rival en el área. No es un equipo que suela arrollar; se siente más cómodo en victorias controladas, sin intercambios constantes de golpes.
La victoria simple de Ecuador tiene poco atractivo, mientras que combinar el triunfo con un total de menos de 3,5 goles ofrece una cuota más interesante.
