Alexander Bublik llega lanzado y suma ya 12 sets consecutivos ganados en las pistas de Kitzbühel. Pero Tomás Martín Etcheverry tampoco ha cedido un solo set esta semana y tiene muchas ganas de tomarse la revancha ante el número 11 del mundo.
Alexander Bublik
Alexander Bublik, campeón vigente en Kitzbühel, disputa el torneo como número 11 del mundo y ha ampliado su increíble racha hasta 12 sets seguidos ganados en estas pistas contando la pasada temporada. En 2026, sobre tierra batida, el número 11 del mundo ya ha superado a Lehečka, Báez y Monfils, y esta semana ha resuelto con autoridad sus duelos ante Díaz Acosta y Molčan. Su estilo poco convencional, la variedad de recursos y un potentísimo primer servicio le permiten imponer sus condiciones en casi cada punto.
Tomás Martín Etcheverry
El número 31 del ranking mundial ha confirmado su condición de uno de los especialistas en tierra más peligrosos del circuito. En febrero de 2026, Tomás Martín Etcheverry logró su primer título ATP y más tarde alcanzó la tercera ronda del Masters de Montecarlo, donde le arrebató un set a Carlos Alcaraz. En Austria, el argentino mantiene un ritmo de juego muy alto: ha superado a Rodionov y Buse sin perder un solo set, firmando además ocho bolas de break convertidas. Además, destaca por su velocidad de desplazamiento, su resistencia desde el fondo y una defensa muy sólida, cualidades que pueden ser clave ante Alexander Bublik.
Pronóstico Alexander Bublik vs Tomás Martín Etcheverry
En los enfrentamientos directos, Alexander Bublik domina 2-0. En 2025 derrotó a Tomás Martín Etcheverry sobre tierra en Turín (6-2, 3-6, 7-5), y en el Australian Open 2026 le venció con claridad en pista dura (3-0 en sets). El argentino sufre ante rivales que rompen el ritmo. El kazajo recurre constantemente a cambios de cadencia, golpes cortados, dejadas y se asegura muchos puntos gratuitos con su primer saque. El vigente campeón se siente muy cómodo en las pistas de Kitzbühel y llega físicamente fresco. Volverá a encontrarse con un planteamiento incómodo, empezará a encadenar errores y le costará mantener la misma consistencia en su juego.
