Es el último ensayo en casa antes del Mundial. Alemania viajará a Estados Unidos, México y Canadá como tetracampeona y favorita de su grupo, mientras que Finlandia se queda en casa: fracasó en la clasificación y solo le espera la Liga de las Naciones. La diferencia de nivel es evidente: la décima selección del ránking contra la número 73. Pero aquí no interesa tanto la victoria de los locales, casi marcada ya por la línea, sino el marcador con el que Julian Nagelsmann querrá presentar credenciales a dos semanas del inicio.
Alemania
La selección de Alemania ha ganado siete partidos seguidos y marca con facilidad: 15 goles en los últimos cinco encuentros, una media de tres por partido. El inicio de la fase de clasificación fue inquietante, con una derrota ante Eslovaquia (0-2), pero después el equipo se llevó cinco jornadas de cinco y pasó primera de grupo, arrasando a la propia Eslovaquia (6-0). En marzo derrotó a Suiza (4-3) y a Ghana (2-1). La defensa transmite calma: encaja 0,8 goles por encuentro. Solo faltan Kai Havertz (final de la Champions League con el Arsenal) y Neuer, al que están cuidando tras una lesión en la pantorrilla. Aun así, adelante siguen Florian Wirtz, Jamal Musiala y Woltemade; es suficiente para abrir cualquier bloque compacto.
Finlandia
Finlandia llega sin ilusiones y con una misión clara: no salir goleada. La forma es discreta: dos victorias en cinco partidos, siete goles a favor y seis en contra. En la clasificación cayó 0-4 ante Países Bajos y perdió de forma inesperada contra Malta (0-1), resultado por el que, con lógica, se quedó fuera del torneo. El gran punto fuerte del equipo de Jacob Friis es un bloque bajo y compacto y la disciplina sin balón. No es una selección que se vaya a abrir ni a proponer intercambios de golpes. El cuadro visitante se limitará a resistir y a buscar su momento a balón parado.
Pronóstico Alemania vs Finlandia
La victoria de Alemania no ofrece dudas; toda la cuestión está en el marcador. Los locales van a someter, pero contra un bloque tan denso y en un amistoso con rotación esto rara vez se traduce en una lluvia de goles de la nada: es más probable ver dos o tres tantos claros más alguna acción resuelta por pura diferencia de calidad. La ausencia de Kai Havertz también reduce la probabilidad de una goleada de cinco o seis goles: ahora mismo no hay un goleador puro de área. Por otro lado, con la presión que se espera del conjunto local también cuesta imaginar que se quede por debajo de los dos tantos. El corredor de 2-4 goles recoge los escenarios más probables: desde un 2-0 hasta un 4-0 o un 3-1, dejando fuera tanto el mínimo 1-0 como una goleada anómala a tiro limpio.
