Apuesta para el partido
Los eslovacos se ganaron el derecho a jugar la fase de clasificación de la Europa League con su victoria en la final de la Copa nacional ante el Košice (3-1), no por su clasificación en la liga. La preparación de la temporada no está siendo sencilla: en los cuatro últimos amistosos antes del primer partido contra los croatas, el equipo no ganó ni una sola vez, con una derrota y tres empates. La gran esperanza en ataque es Michal Faško, máximo goleador no solo del club, sino también de toda la pasada temporada de la liga eslovaca, con 14 goles. De su acierto dependerá que el equipo pueda montar una remontada ante su afición.
Los croatas llegaron al primer partido en un gran momento: tres victorias en amistosos sin encajar goles, incluida una goleada al Shkëndija macedonio (4-0). El encuentro en Split siguió el guion de los locales: el gol de Brajković en el minuto 22 y el acierto de De Almeida al inicio de la segunda parte despejaron la incógnita. Para la vuelta, los croatas deberían recuperar a Abdoulie Sanyang, que se perdió el primer partido por sanción.
Remontar dos goles fuera de casa es una tarea al alcance de pocos equipos de este nivel, sobre todo teniendo en cuenta que el Žilina llegó al primer partido en una forma claramente discreta, mientras que el Hajduk está haciendo la pretemporada sin encajar goles. En la vuelta, los visitantes repetirán el guion del primer partido: jugarán con solidez defensiva y, como mínimo, no perderán; el Žilina no está en condiciones de culminar la remontada.