Apuesta para el partido
Las casas de apuestas han situado al Maccabi como favorito. Una apuesta valiente para un equipo que nunca ha jugado en Tiráspol. Más aún en el primer partido de la eliminatoria, donde nadie sale lanzado al ataque desde los primeros minutos.
El Sheriff activa el modo caja fuerte en las competiciones europeas. Dos partidos contra el Aluminij: un gol marcado y cero encajados. En casa, el conjunto de Tiráspol cerró el partido con un 0-0 y luego remató con calma al rival a domicilio. En la liga es más alegre, con una media de 2,5 goles marcados por partido, pero Europa es otra historia. Aquí, el equipo de Tiráspol prioriza secar el juego y aferrarse a su resultado.
La imagen del Maccabi es atractiva: Copa nacional, Supercopa ante el Hapoel Be'er Sheva (3-1), tres victorias seguidas. Pero todo eso son asuntos internos del fútbol israelí. La temporada oficial de los visitantes lleva dos semanas en marcha, no tienen práctica europea esta temporada y dentro de una semana les espera la vuelta en casa. Viajar a Tiráspol y abrirse es lo último que necesita el equipo de Tel Aviv. Le vale un empate sin goles, y en el club lo entienden perfectamente.
El guion se dibuja solo: los locales no arriesgan sin balón y los visitantes guardan sus bazas para el partido de vuelta. Pocas ocasiones, mucha disputa en el centro del campo y cada disparo a puerta como un acontecimiento. En un partido así, el empate con una buena cuota tiene más valor que cualquiera de los dos signos, y es puro value para la primera cita.