Apuesta para el partido
El primer enfrentamiento entre ambos equipos en Moldavia terminó en empate (1-1), dejando muchas dudas. El club albanés marcó gracias a una combinación modélica por el semiespacio derecho, pero se complicó la vida al final de la primera parte. Por una entrada dura, y tras la intervención del VAR, el capitán del equipo, Albano Aleksi, recibió una tarjeta roja directa, aunque inicialmente solo había sido amonestado con amarilla. Para los locales es una baja enorme, ya que el jugador de 33 años daba solidez a la zona central.
En Rrogozhinë, el Egnatia intentará tapar ese hueco a base de máxima entrega y líneas muy juntas. Sin su líder en el mediocentro defensivo, parece poco probable que los albaneses se arriesguen a jugar un fútbol abierto, y optarán por una contención pragmática. La fuerte escasez de efectivos en el centro del campo obligará al cuerpo técnico a reajustar sus estructuras defensivas y a apostar por salidas rápidas por las bandas para no venirse abajo ante la presión rival.
El Petrocub moldavo recibió un regalo magnífico en forma de superioridad numérica para la segunda parte, pero no fue capaz de sacarle partido. El único gol de los de Hîncești llegó ya en el primer minuto, al aprovechar un error de un defensa que pasó de forma descuidada al portero durante la salida de balón. El cuerpo técnico visitante seguramente volverá a apostar por una presión intensa, intentando provocar nuevos errores posicionales del rival en la fase inicial de sus ataques.
En Rrogozhinë nos espera un partido espeso y nervioso, en el que el precio de cualquier fallo se multiplicará. Nadie va a forzar los acontecimientos desde los primeros minutos, y la baja de un destructor clave hará que ambos equipos sean aún más prudentes. En una situación así, parece lógico apostar por una baja producción goleadora en el tiempo reglamentario.