Análisis post partido España - Marruecos: "Somos un VARullo"

La RAE define barullo como “ruido, desorden y confusión grandes, generalmente provocados por un grupo de muchas personas que hablan o se mueven al mismo tiempo” y, también, “desorden grande en las cosas o mezcla de muchas cosas en desorden”. Pero yo esta vez quiero acuñar la palabra varullo: desorden grande en las cosas o mezcla de muchas cosas en desorden que solucionan unos señores desde la sala de repeticiones.


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Porque eso ha sido España. Línea por línea, no ha habido nada que se salve. El caos más absoluto ha reinado allá por donde un jugador español pisase y nadie ha tenido tino. Partiendo con la alineación que ofrece Hierro, tan inamovible en sus ideas (prestadas, heredadas) como lo era Del Bosque. Estamos en la mierda como éste tipo sea el que tenga que reaccionar para cambiar el devenir de un partido. La alineación ya mandaba el mensaje de “haced lo que decía Lopetegui que yo no tengo ni idea”.


Podemos seguir con De Gea. Pero no hay nada nuevo que decir. Se le cae la portería encima, no se tira a por una pelota aunque le maten, no achica, no mide los balones largos, no pega ni un grito… Más de 210 minutos de juego para que hiciera su primera parada y fue error del rival por tirársela al cuerpo. ¿Pasarán otros 210 minutos hasta que pare otra?


La defensa tampoco ha estado mejor. Carvajal no ha vuelto de la lesión, Piqué está medio cadáver, Ramos la lía en el primer gol y Alba no puede con ser el único que corra en la banda izquierda. Un caos. Un varullo.


Busquets. Fuera de posición, lento, no repliega, vende a los centrales,… y si encima en rueda de prensa te pide a Koke… ¡ponle a Koke! Pues no, para qué… Iniesta, Thiago, Silva… algunos mejor por momentos, otros no dan la talla… Es insalvable. Absolutamente insalvable. Ninguno de los tres está para defender la titularidad.


Isco, el único que se salva. Bueno, se salva…se sale. Ha sido el mejor y ha brillado con luz propia en un once plagado de sombras. Ha sido la creación, la magia y el gol. Lo ha tenido que ser todo él.


Y nos queda Diego Costa, que hoy no aportó en forma de goles, pero su pelea con los centrales fue incesante. Hizo ese trabajo sucio que un delantero a veces tiene que hacer pero que cuando lo hace, no se valora en proporción a la importancia.


Con estas mimbres, el partido fue un varullo. Gente corriendo sin ton ni son, posiciones que no estaban cubiertas por el jugador que tocaba porque estaba fuera de lugar, pases que no iban a ninguna parte… Han pasado minutos y minutos, pero no 2 ni 3, sino 20 o 30 a lo largo de todo el partido, en los que España literalmente no hacía nada. Ni mover la pelota, ni atacar. Nada. Absolutamente nada. Simplemente pasaba el tiempo y ellos pasaban por el campo. Una actitud deleznable. Sólo Isco por momentos parecía tener el enfado suficiente como para exigir a sus compañeros un poquito más de velocidad.


Con el 1-2 en el marcador y la amenaza real de quedarnos fuera, entraron Iago Aspas y Asensio y revolucionaron el partido. Hierro les dio 20 minutos, pero fueron más que suficientes para demostrar que ambos deben ser titulares. De hecho, yo tengo claro qué once metería.


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Kepa; Odriozola, Ramos, Nacho, Alba; Saúl, Koke, Isco; Aspas, Costa y Asensio.


Un cambio en la portería, porque ya está bien la broma. Peor, no puede ser.


Poner de nuevo al lateral derecho que está en condiciones de jugar y meter a Nacho de central con Ramos. Pareja que se conoce a la perfección del Madrid y con un Nacho que trabaja y corre mucho más que Piqué.


Revolución en el centro del campo, con Saúl y Koke haciendo lo que hacen en el Aleti y con Isco por delante moviendo la pelota para habilitar a un Asensio y un Aspas que percutan contra unos laterales aislados porque Diego Costa se estará pegando con los centrales. 1vs1 en las bandas y centros laterales al Lagarto o penetraciones en el área.


Pero son muchos cambios, 7 en total, y Fernando no tendrá el valor de hacerlos. Así que seguiremos nadando entre las dudas de un once que se cae por su propio peso. A este paso, cualquier avance de ronda será un milagro. Cómo no, VAR mediante.