Dureza en las murallas de Mestalla

El Valencia está firmando una más que correcta temporada en todos los torneos. Quizás no sea excelente, pero ¿qué equipo está haciendo una temporada excelente? Ni siquiera los que acaben siendo campeones habrán firmado un pleno de victorias. Partiendo de esto, quizás es interesante analizar la campaña de los de Marcelino desde un punto de vista sosegado y tranquilo.

Se ha comentado aquí en anteriores publicaciones, pero el Valencia vivió un importante punto de inflexión en su partido liguero contra el Huesca. Aquella tarde invernal en Mestalla el equipo volvió a no ganar, volvió a firmar un empate. Pero en cambio, la grada no le despidió mal, no hubo pitos, no hubo reprimendas. Todo lo contrario. Aplausos, apoyo, y varios gestos de la plantilla valencianista que llamaron a la unión, incluida una publicación pública del capitán Dani Parejo negando que la temporada estaba perdida. Nadie sabe qué ocurrió aquella tarde, pero se inició un punto de inflexión que ha generado una ascensión meteórica para los de la capital del Turia que les ha permitido volver a la lucha por puestos europeos, ser finalistas en Copa del Rey y estar firmando una más que relevante participación en Europa League donde tienen a su alcance entrar en Semifinales.



Y ante todo esto, un dato: el Valencia no pierde en Mestalla desde el 3 de noviembre de 2018, frente al Girona (0-1). 5 meses sin perder como local. Y yendo más allá: el Valencia sólo ha perdido 2 encuentros esta temporada jugando como anfitrión (a la conocida contra el Girona se le suma otra contra la Juventus). Mestalla se ha convertido en un pequeño fortín para los suyos. Sólo 2 derrotas desde el inicio de temporada allá por el lejano mes de agosto. Un registro que se baraja entre dos ámbitos, entre dos fronteras. Si se tienen en cuenta las victorias, balance positivo de partidos sin perder. Si se tienen en cuenta las derrotas, balance negativo de partidos sin ganar. Cuestión de filtros, de puntos de vista. Pero algo puramente objetivo: Mestalla es un estadio complicado para los equipos visitantes.

El Valencia recibía en casa este pasado fin de semana al Levante en una nueva edición del derbi valenciano en la capital del Turia. Un duelo que volvía a colocar sobre el césped la meritoria estadística de los blanquinegros. A priori, una estadística que evidentemente conocían sus rivales vecinales. Equipos como Atlético, Manchester United, Barcelona, Real Madrid o Sevilla no habían conseguido ganar en Mestalla, y el derbi apuntaba en la previa a un pronóstico que no parecía muy favorable para el conjunto granota.

Más de 5 meses sin perder como local convirtiendo Mestalla en un estadio complicado para los foráneos, un recinto poco favorable a los intereses desconocidos. Evidentemente, no se trata de un fortín, puesto que no todo han sido victorias valencianistas, pero sí siendo una de las claves más relevantes de la mejoría del combinado dirigido por Marcelino. Suele decirse que los partidos como local deben ser favorables a los intereses de los equipos que juegan en casa, y en este caso refleja cierta tendencia a la mejora valencianista.



Una temporada en la que brillan figuras individuales como Dani Parejo, Rodrigo Moreno, José Luis Gayà, Garay o Neto. Pero Mestalla está siendo un estadio complicado para que los rivales consigan la victoria y, aunque no aparezca entre los argumentos más comentados, está siendo evidentemente muy importante para que el Valencia esté firmando unos meses de plena tendencia ascendente. Finalistas de copa, aspirando matemáticamente a entrar en Europa mediante la vía liguera y con opciones de soñar despiertos con hacer algo en Europa League.

Para que todo ello acabe confirmándose Mestalla deberá seguir siendo clave en el camino valencianista.