Brasil volverá a fracasar en el Mundial
Brasil no gana un Mundial desde 2002. Desde entonces, cuatro veces quedó eliminado en cuartos de final y una vez en semifinales, pero, pese a ello, suele aparecer regularmente entre los cinco grandes favoritos de las casas de apuestas. Antes del Mundial 2026 en América del Norte, la situación se repite: se espera una gesta de la selección, pero no hay nadie para ponerse la capa de héroe.
¿Quién ganará el Mundial 2026?
Encontramos cinco razones por las que Brasil no debería ser considerada favorita en el Mundial. Y la principal está en sus grandes superestrellas.
¿Qué pasa con la selección de Brasil antes del Mundial 2026?
La llegada de Carlo Ancelotti y los escándalos en torno a la inclusión de Neymar en la convocatoria han hecho que, en el plano mediático, Brasil vuelva a generar mucho ruido antes del Mundial. Las expectativas de los aficionados y de la federación son enormes, y a la selección se le exige como mínimo llegar a la final, aunque lo ideal sería ganar el título.
El nombramiento de Carlo Ancelotti ya parecía una apuesta arriesgada desde el principio, pero los meses posteriores, la presión de los aficionados y, como golpe final, el anuncio de la convocatoria para el Mundial confirmaron los temores: Brasil no tiene pinta de pelear ni siquiera por las medallas en Estados Unidos. Y estos son los motivos.
Razón n.º 1: Neymar
Probablemente nunca se había visto una presión así sobre un entrenador por parte de los aficionados, el entorno futbolístico y la federación para incluir a un jugador en la convocatoria. El problema está en el propio futbolista: desde hace varios años cuesta considerar a Neymar un jugador plenamente competitivo, y su viaje al Mundial no tiene demasiado sentido práctico.
A primera vista, las estadísticas de Neymar no son malas: 12 goles y 3 asistencias en 25 partidos de la Serie A brasileña. Pero, por otro lado, el delantero solo apareció en momentos críticos: salvó al Santos del descenso a la Serie B al final de la temporada pasada. Aún así, jugar 25 partidos en un año y medio solo puede considerarse un logro para el ídolo brasileño, que en más de dos temporadas en Arabia Saudí salió al campo sólo siete veces.
Por desgracia, Neymar no solo quiere ir al Mundial: también planea jugar como titular, algo que afectaría mucho no solo al funcionamiento del ataque, sino también a la defensa, porque el delantero nunca baja atrás.
Dos atacantes brillantes arriba, cada uno intentando acaparar el protagonismo, harán que Carlo Ancelotti tenga flashbacks de Madrid. El nivel real de Neymar es salir de inicio contra Haití, marcar de penalti y ser sustituido entre aplausos.
Brasil — Haití, 20 de mayo
A falta de un par de semanas para el inicio del Mundial, Neymar sigue recuperándose de otra lesión y, teniendo en cuenta las complicaciones, existe la posibilidad de que el delantero ni siquiera llegue al torneo. Por triste que suene, para Brasil sería el mejor escenario.
Razón n.º 2: Vinícius Júnior
Vinícius Júnior es un fracaso en la selección. En cinco años con la camiseta de Brasil no ha habido ni un solo partido en el que el extremo haya mostrado un buen nivel.
Estadísticas de Vinícius Júnior con la selección de Brasil (2021-2026)
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Cantidad de partidos |
Goles |
Asistencias |
Pases clave |
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29 |
6 |
3 |
39 |
Más allá del comportamiento de Vinícius Júnior en el campo, no se puede subestimar su influencia en el juego de los Merengues. Es rápido, explosivo y, por momentos, frío en la definición. La cuestión es otra: ¿Adónde va esa chispa en los partidos con la selección? En el Mundial 2022, el brasileño tuvo solo un 38% de regates exitosos y promedió 12,5 pérdidas de balón por partido en los cuatro encuentros que disputó.
Si en Vinícius Júnior querían ver al próximo líder de la Canarinha, la apuesta no salió bien. Su 1+2 en el Mundial 2022 y su 2+0 en la Copa América 2024 hablan por sí solos, y difícilmente se debería esperar mucho más del extremo en el Mundial de Estados Unidos.
Parecía que la federación había hecho una jugada maestra al invitar al entrenador que en el Real Madrid convirtió a aquel chico en candidato al Balón de Oro, pero aquí nada es así de sencillo.
Razón n.º 3: Carlo Ancelotti
Carlo Ancelotti es un auténtico maestro, ha ganado todo lo que se puede ganar y, desde el punto de vista mediático, la federación brasileña hizo un gran trabajo. Desde el punto de vista práctico, es la peor opción posible.
Carlo construye sus equipos sobre todo a partir de la química y de un vestuario unido. Cómo puede funcionar eso en una selección, donde los partidos se juegan cada varios meses y las convocatorias cambian constantemente, es una incógnita.
Además, el italiano parece claramente agotado tras su última etapa en Madrid, donde el ambiente empeoraba mes a mes. Ancelotti se marchó como ganador, pero es evidente que le quedan menos energía y motivación. Los carnavales brasileños son el mejor descanso antes de la jubilación, aunque, desde el punto de vista de los resultados, este camino no lleva a ninguna parte.
Las luchas internas son una serie aparte. Ancelotti dejó claro que no convocaría a Neymar solo por su nombre y que pondría el foco en los grandes talentos locales. Durante medio año, papa Carlo fue recorriendo partidos de la Serie A brasileña para terminar cediendo ante la presión popular y acabar llamando a Neymar.
Un par de semanas antes de la convocatoria, Carlo recibe una renovación de contrato y un importante aumento salarial. ¿Casualidad?
Razón n.º 4: cuatro centrocampistas defensivos en la convocatoria, ¿en serio?
Casemiro, Bruno, Danilo y Fabinho: con este centro del campo la Verdeamarela viaja a conquistar América. En una época en la que la medular dicta el juego, Carlo Ancelotti lleva a cuatro centrocampistas defensivos para ganar el título contra selecciones que cuentan con Pedri, Bellingham y Vitinha.
Además, Casemiro es un veterano que jugó 33 partidos en la Premier League con 34 años. Fabinho juega en Arabia Saudí, pero ni siquiera en su mejor etapa en Anfield destacaba precisamente por su fiabilidad.
En las listas ampliadas estaban Araujo y Andrey Santos, jugadores capaces de sostener el ritmo y cubrir los espacios que deja el trío de ataque, pero por algún motivo quedaron fuera de la convocatoria. A Danilo y Bruno no les dará para todo el torneo, y jugar con un 4-2-4 en 2026 no funciona ni siquiera en los videojuegos.
Razón n.º 5: la portería
Hace apenas dos o tres temporadas, la cuestión del portero de la selección de Brasil ni siquiera se planteaba: Alisson y Ederson eran el sueño de cualquier entrenador. Pero en su estado actual, ambos guardametas ya están lejos de aquel nivel: Ederson discute con los aficionados turcos y comete errores con regularidad en el Fenerbahçe, mientras que Alisson vive lesionado y no consigue recuperar su forma.
Comparativa entre Alisson y Ederson en la temporada 2025/26
|
Indicador |
Alisson |
Ederson |
|
Partidos |
34 |
36 |
|
Goles encajados (media por partido) |
36 (1,05) |
35 (0,97) |
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Porterías a cero |
13 |
13 |
|
Porcentaje de paradas, % |
67,9 |
70,6 |
|
Errores graves |
2 |
3 |
Para tener una mejor dimensión del asunto, Raya tiene un 75,6% de paradas con 28 porterías a cero, mientras que Courtois, en un Real Madrid con problemas, registra un 76,3% con 17. Además, en la columna de "errores graves", tanto el español como el belga tienen un cero.
Hubo rumores de que Carlo Ancelotti podría haber llevado a Bento, pero su pésimo rendimiento en los amistosos y una serie de errores absurdos que casi le cuestan el título al Al-Nassr descartaron esta opción. El problema sigue ahí: Brasil no tiene un portero estable.
Razón adicional: ¿qué pintan Douglas y Henrique en la convocatoria?
La presencia de los brasileños de la liga rusa también genera dudas. Henrique, en un año y medio en la RPL y 40 partidos, firmó un 7+5, entrando de verdad en juego solo de vez en cuando. Al mismo tiempo, se quedaron fuera João Pedro, que completó una temporada brillante en la Premier League, e incluso la leyenda de Old Trafford Antony, que volvió a renacer en el Real Betis.
Douglas ya supera los 30 años y, si a Carlo Ancelotti le faltaba experiencia en defensa, el eterno Thiago Silva siempre podría echar una mano al equipo, por no hablar de la gran variedad de defensas de calidad que hay en la propia Serie A, como Murillo y Sabino.
Lo más probable es que los brasileños de San Petersburgo no tengan demasiados minutos, pero añaden todavía más preguntas a la convocatoria. Huele a rastro de Gazprom, no hay otra.
Brasil no aprendió de sus errores en los Mundiales anteriores
Los tropiezos de la selección brasileña en los últimos 20 años son bastante lógicas, teniendo en cuenta que repite los mismos errores año tras año:
1. El jogo bonito es un anacronismo. El legendario jogo bonito dejó de estar vigente hace ya una década, y con las tendencias actuales hacia el juego colectivo, la contrapresión y el equilibrio entre líneas, todavía más. Brasil sigue negándose a entenderlo, pese a que en la plantilla solo queda un jugador capaz de aspirar a ese estilo: Vinícius Júnior.
2. La dependencia de Neymar. Cuando Neymar es el líder de la selección, la cosa pinta mal. Lesiones, irregularidad y jugar según el estado de ánimo: con ese enfoque es imposible ganar un Mundial en el siglo XXI. ¿Adónde llevará a la selección en 2026 el habitual de los torneos de póker y leyenda del Al-Hilal? A otra eliminación.
3. El centro del campo. Desde los tiempos de Kaká, la Seleção no ha encontrado un jugador capaz de marcar el ritmo en el centro del campo. Obreros como Casemiro y Paulinho están muy bien, pero con ese modelo el trío atacante juega por defecto separado del resto del equipo. Y eso ya lo vimos en los tres Mundiales anteriores.
¿Qué podemos esperar de Brasil en la Copa Mundial de la FIFA 2026?
Ninguno de los problemas que han acosado a los brasileños en los últimos Mundiales se ha resuelto. La plantilla sigue desequilibrada hacia la delantera, que tampoco brilla demasiado; el centro del campo queda en manos del veterano Casemiro, de 34 años; y en la portería están el imprevisible Ederson y un Alisson que aún no está a punto.
Las casas de apuestas también detectan que algo no va bien. A principios de abril, la cuota a la victoria de Brasil en el grupo era de 1.13, y ahora ha subido hasta
1.25
Un aumento del 11% para una de las selecciones favoritas ya dice algo.
Si el grupo y las primeras rondas de los playoffs todavía parecen superables, para los cuartos de final seguirán en el torneo selecciones fuertes como Portugal, Países Bajos e incluso Bélgica, a las que no les costaría eliminar a Brasil. Eso sí, al menos veremos a Neymar en el Mundial.
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